Estamos viviendo una época en la que lavarse las manos ha pasado de ser un hábito de higiene personal a convertirse en una necesidad constante y fundamental, tanto para mantener una buena higiene como para prevenir enfermedades.
Lavarse las manos no solo es una de las medidas más útiles para disminuir el riesgo de contagio de virus, como los de la gripe, sino también para evitar otros microbios responsables de distintas enfermedades del aparato digestivo.
Ha sido una actividad realmente divertida y muy educativa. Algo que hacemos todos los días puede convertirse en el recurso perfecto para que los niños comiencen a conocer la importancia y las ventajas de una correcta higiene de manos, aprendiendo y experimentando de una forma lúdica y entretenida.